Fotos que pueden cambiar el mundo

Ya van muchos posts sobre fotografía, pero antes de que la imagen de los dos cuerpos abrazados bajo los escombros de una fábrica textil, se convierta en otro paisaje cotidiano y repetido, creo que merece la pena que nos detengamos unos instantes a observarla.

Bangladesh ya tiene foto, como la tuvo Vietnam, gracias al disparo del fotógrafo Nick Ut en el año 1972. La niña Kim Phuc sirvió de modelo involuntaria, mientras el napalm le arrancaba la piel a tiras. Kim vive para contarlo, tras innumerables operaciones, y dedica su vida a paliar el dolor de los niños víctimas de la guerra.

Entre una foto y otra, hay grandes similitudes. Poco importan los cuarenta años de evolución tecnológica en fotografía, si una es en color y la otra en blanco y negro. Las dos retratan el desastre, lo vulnerables que somos ante lo sobrevenido.

¿Sobrevenido? No son las consecuencias de un fenómeno natural, sino de las decisiones de otras personas que se encuentran muy lejos del escenario, incluso en otros países o continentes. Y aquí es donde vienen las diferencias:

En el caso de las guerras, podemos atribuir el conflicto a terceros, a políticos, a religiones, a intereses de opacas corporaciones transnacionales. Poco podemos hacer al respecto, salvo manifestarnos o esperar a las próximas elecciones.

El desplome de una fábrica que aplasta a más de 3.500 trabajadores –más de 1.000 muertos– que prácticamente viven en su puesto de trabajo para cumplir con los pedidos en unos plazos imposibles, tambien tiene una cadena de responsables: comienza en unos empresarios sin escrúpulos; otras empresas que los contratan ignorando los derechos fundamentales de los que cortan y cosen; los políticos locales y no locales; y termina en los que estamos financiando todo esto voluntariamente.

Así lo denuncia la foto de Taslima Akhter, quien acudió a la fábrica antes de que las autoridades tratasen de esconder la tragedia, o al menos las etiquetas de las marcas para las que trabajaban.

No creo que la solución sea dejar de comprar ropa fabricada fuera de la Unión Europea de un día para otro. Hay muchos puestos de trabajo que dependen de esta industria, aquí y fuera: aunque sean empleos tan precarios como los de Bangladesh, son para muchos el único medio de vida.

Se dice, que la foto de Nick Ut precipitó el fin de la guerra de Vietnam por el impacto que tuvo en la opinión pública. De momento, creo que ser conscientes de las consecuencias de nuestro acto de comprar, es un gran paso. El primero.

Se ha dicho, que esta foto de Nick Ut, premiada con el Pulitzer, precipitó el fin de la guerra.

Taslima Akhter, fotógrafo y activista, es el autor de esta foto.