Damajuanas o garrafas de vidrio

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Garrafas con distintas formas, para distintos usos. En este caso, de color verde azulado, más difíciles de encontrar.

En nuestras visitas a mercados y rastros locales de Levante, siempre estamos pendientes de avistar estos objetos verdes, voluminosos y brillantes, cuando no están escondidos en una funda de mimbre o plástico: las populares garrafas o damajuanas, tan presentes en los últimos años en revistas de decoración.

El color predominante es el verde, con una amplia gama de matices, hasta el azul. Existen otros colores menos frecuentes, como el caramelo. O cristal incoloro, menos vistoso.

Las formas de cuello y boca suelen ser similares a los de una botella, aunque existen garrafas sin cuello y con boca ancha, para contener sólidos, como por ejemplo aceitunas y otros frutos para encurtir. A menudo, el fabricante de la garrafa inscribía su marca en el cuello, además de la capacidad (de 5 a 40 litros).

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Sugerencia de decoración con damajuana de boca ancha, utilizada antiguamente para encurtir aceitunas.

El diseño de estos recipientes, poco cambió desde los romanos. La acción de la gravedad da esa forma característica de gota a la esfera de vidrio fundido soplado por el maestro vidriero a través de una caña, en posición vertical, con otro operario que aplicaba el molde en el suelo.

Las damajuanas se emplearon para transportar y contener todo tipo de líquidos: desde vino, hasta productos industriales, gracias a la resistencia de este material a la corrosión de algunos ácidos. A partir de los años 50 del siglo pasado, el proceso de fabricación se mecanizó, y la capacidad de producción se multiplicó hasta los años 70, cuando parece ser que se prohibió el comercio de vino en envases superiores a 2 litros, no sabemos si por una ley que trató de regular el sector, a raíz de las intoxicaciones causadas por la adulteración de aguardientes con alcohol metílico, a finales de los 60.

Este objeto, cada vez más escaso, y tan ligado a nuestra cultura mediterránea, se fabricó sobre todo en Aielo y l’Olleria (Vall d’Albaida, Valencia) y Barcelona.

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¿De dónde viene el término “damajuana”?

Una teoría, es que la reina Juana I de Nápoles tuvo que refugiarse de una tormenta en el taller de un maestro vidriero. No sabemos si para matar el tiempo, o por un interés más profundo, la reina realizó su propia botella insuflando 10 litros de aire, capacidad superior a la habitual de la época. Y así, este envase fue bautizado como el de “dame-jeanne”.

damajuanas grandes

A partir de 15 euros, puedes conseguir estas garrafas tradicionales en Almabrava >>,

Contáctanos >> y te contaremos las damajuanas que tenemos actualmente. En esta fotografía puedes ver las novedades de otoño 2021, de las marcas VIRESA y V. de Levante..

damajuanas otoño 2021

Próximo taller: iniciación a la acuarela impartido por Mariano Peres

Mantis religiosa, o como Peres describe en su blog, el único cíclope –auditivo– que existe en la realidad.

Mantis religiosa, o como Peres describe en su blog, el único cíclope –auditivo– que existe en la realidad.

El martes de la semana que viene (día 18 de agosto) tenemos un taller de iniciación a la acuarela. Impartido por Mariano Peres, podrán asistir adultos y niños (desde 10 años).

El taller consistirá en una introducción teórica de la técnica de la acuarela y luego saldremos al río Girona a pintar algún paisaje o a la playa de la Almadraba que está a espaldas de nuestro local (los alumnos decidirán qué entorno les apetece más pintar). Hemos pensado que por la mañana hace menos calor, por eso el curso empieza a las 9h. Si sois un grupo y preferís que sea por la tarde, sólo tenéis que comentárnoslo y nos adaptamos a vuestro horario.

Para asistir al taller tienes que confirmar tu asistencia previamente (las plazas son limitadas), escribiéndonos a info@almabrava.es, llamándonos al 662 044 419 o en la propia tienda: Ctra de las Marinas, km 7,900 (al lado del restaurante Sal y Pimienta), nada más pasar el río Girona, según vienes de Denia.
El precio son 25 € (nosotros te proporcionamos el material: pincel, tubos de colores, papel, etc). Si traes tu propio material, el coste del curso serían 15 €.

Compartimos el blog de Mariano Peres, donde podéis ver algunos de sus cuadros. En nuestra tienda Almabrava hay una pequeña exposición de acuarelas suyas,

Aquí os mostramos algunas fotos de las acuarelas que pintaron algunos de los alumnos más jóvenes, el último taller que impartió Mariano en Almabrava.

 

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Recuerda, el martes 18 de agosto puedes aprender a pintar con acuarela (reserva tu plaza cuanto antes) formulario de contacto

Ríos y vida (1 de 3)

Marjal de Pego-Oliva.

Marjal de Pego-Oliva.

El agua, no solo es asunto de mares y océanos, aunque todo lo que afecta al agua salada parece más trascendente que lo relativo a ríos y lagos. Lo comprobamos tanto en el arte y la literatura, como en la ciencia y su divulgación.

Estas tres historias, tienen un denominador común: el río –o la laguna–.

1. Celso Arévalo. Pionero en el estudio de los ríos.

Caen en mis manos unas figuras geométricas impresas en cartulina, que guardo para emplear en collages. Son los desarrollos de figuras dibujadas a línea, que alguien recortó para, quién sabe, si montar un día los prismas corpóreos. El grueso papel está amarillento por el paso del tiempo. En uno de esos recortables, se lee: «Celso Arévalo. 98 formas cristalográficas».

A través de otro río, el de Google, descubro que Celso Arévalo fue pionero de la ecología en España –considerado por algunos uno de los padres del movimiento en nuestro país–, en las primeras décadas del siglo XX, bajo la denominación de hidrobiología.

Arévalo nació en Ponferrada (León) en 1885, y se doctoró en Ciencias Naturales con 19 años. Compaginó la docencia en las universidades Central y de Zaragoza, con investigaciones en la Estación de Biología Marítima de Santander, cuyas pautas trasladó consigo a Valencia, para el estudio del zooplancton de L’Albufera.

En 1918 se traslada definitivamente a Madrid, como catedrático, y más tarde director (1943), del Instituto de Enseñanza Secundaria Cardenal Cisneros.

Durante 25 años, compaginó la docencia en el Instituto con la investigación y divulgación de la ciencia a través del trabajo de campo y el laboratorio, herramientas fundamentales para el naturalista moderno, como lo define el biólogo Santos Casado de Otaola en su biografía.

Casi 100 años después, el nombre de Celso Arévalo reaparece –y no hablo de mis cartulinas–. Científicos valencianos han encontrado en L’Albufera, por primera vez desde que fueron catalogados por Arévalo, unos crustáceos de apenas 1 mm, los Ilyocryptus agilis, que limpian el agua de materia orgánica.

Es una buena noticia, ya que los huevos de estas “pulgas de agua”, han esperado varias décadas de desarrollismo hasta encontrar de nuevo una Albufera tan limpia como para eclosionar. El mismo equipo, encontró un pariente cercano de esta pulga en el Marjal de Pego-Oliva (Alicante) los Ilyocryptus cuneatus.

Las palabras en azul son enlaces.

Figuras cristalográficas de Celso Arévalo.

Figuras cristalográficas de Celso Arévalo.

Petróleo en el Golfo de Valencia

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Parece que el gobierno español, ha interpretado aquello de ser el Golfo Pérsico de Europa, de forma literal. En realidad, el término se refiere a las energías renovables, esas que ahora se penalizan por no interesar a los grupos de presión de la energía.

Zapatero, días antes de dejar la presidencia, dio permiso a una de las cuatro petroleras que ahora están realizando prospecciones en el Golfo de Valencia, en contra de la opinión de la Generalitat valenciana y el Parlament balear, que veían amenazadas sus costas. El actual gobierno está decidido a seguir adelante, ya que como dijo Soria, «las autorizaciones fueron anteriores a esta legislatura, y se tienen que respetar». Como si hubiese sido un problema alguna vez.

Mientras gran parte del mundo apuesta por las energías limpias, seguimos empeñados en interpretar de nuevo aquel triste episodio de los «hilillos de plastilina», comprando boletos, esperando ese golpe de suerte que nos saque de la crisis.

El gobierno –el anterior y el actual– será el principal responsable de lo que ocurra en el Mediterráneo. Principal, pero no único: el petróleo es todavía negocio porque existe una demanda, y es ahí donde podemos decidir cada uno de nosotros, siendo conscientes de las consecuencias de nuestros actos como consumidores. Consecuencias, que nos pueden afectar directamente en un futuro próximo, como ya afectan a otros en otras latitudes.

Aún no he visto a cantante o actor luciendo camiseta de «Salvemos el Mediterráneo», como ocurre con el Ártico.

Os recomiendo leer los enlaces en azul, que explican mucho mejor los hechos.

La valenciana Carmen Calvo, Premio Nacional de Artes Plásticas 2013

Les amis, 1999. Técnica mixta. ©Carmen Calvo

Especificamos el origen valenciano de la artista, para que no se confunda con la Carmen Calvo natural de Córdoba, que con tres años de ministra, aparece por delante de su tocaya en el consabido buscador.

Un premio a cuarenta años de trayectoria artística, a innovación en materiales y técnicas, y la reflexión que transmite en cada objeto de su obra.

¿Dónde contemplar su obra?

Galerías de Madrid, Barcelona y Sevilla, estos días organizan exposiciones. El Reina Sofía tiene seis obras suyas, aunque no están incluidas en la colección permanente.

La alternativa a visitar estas tres galerías, es bucear por su página web y contemplar sus últimas obras. Arte conceptual. Es decir, no pretendas descifrar la obra de Carmen Calvo mientras contestas un WhatsApp. Requiere un mínimo de atención. Si aún así, crees no haber entendido nada, igual necesitas un baño de «Chiquita Piconera» o «Naranjas y limones», estos sí, de Córdoba.

Las palabras en azul, son enlaces.

 

Teyoland

Nadie vendrá a sacarnos es esto. O al menos, nadie vendrá a sacarnos de forma desinteresada, sea desde Marte en un platillo volante, en forma de comité olímpico, o abordo de un avión privado desde Las Vegas.

Ignacio Tello (Castellón, 1962), debería ser tan conocido como Guardiola, Nadal, Alonso… por poner ejemplos del ámbito deportivo. Es un señor que ha invertido su propio capital mas el de otros inversores, en 20.000 metros cuadrados de tienda en Valencia, destinada a competir nada menos que con Ikea, Leroy Merlin, y demás cadenas de distribución extranjeras, pero con el «Hecho en España» como sello de identidad.

La tienda se llama Teyoland, y está situada en el pabellón 7 de la Feria de Valencia. El acceso en coche no es fácil de encontrar, y en transporte público desde el centro, con horario de recinto ferial, tampoco parece que sea cómodo. ¡Que alguien le ponga un Metro, por favor!

Exterior de Teyoland en la Feria de Valencia

La apertura de la tienda en la misma Feria de Valencia, ha provocado protestas entre algunas asociaciones empresariales valencianas del mueble, que ven amenazadas las pelusas de sus naves por el trato de favor a Tello, que paga a la Feria un 4% de facturación, con un mínimo de 1 millón de euros anual, por un espacio, que dadas las circunstancias, permanecería sin uso, como otras muchas infraestructuras de la comunidad.

Para algunos artesanos, el tener productos en Teyoland, se ve como un pecado similar al de doblegarse a ser proveedor de El Corte Inglés. Lo cierto, es que el espacio se plantea como un escaparate, en el que los fabricantes no pierden su identidad bajo una marca común.

La entrada a la tienda desconcierta un poco, al encontrar mercancía «Made in China» que se oferta en góndolas. Como en cualquier «Todo a 1 euro».

Muebles en el interior de la tienda.

En la planta superior, la inmensa superficie está dedicada a muebles y complementos para el hogar, y se destaca el producto de origen español con carteles llamativos, entre decorados de distintas estancias de una vivienda, para inspirar al visitante con los productos que se exponen. Robin, Dulcinea, Balzola… los nombres de los productos los puede pronunciar cualquier hispanohablante.

Composición formada por almohadas.

Algunos escaparates son muy sugerentes, como instalaciones de una exposición artística. Detrás está el director creativo de la firma, el diseñador e interiorista Francesc Rifé. A menudo, se invita al «háztelo tu mismo» y al reciclaje de materiales en estos decorados, no en vano, ya que disponen de una superficie gigante en la planta inferior, dedicada a bricolaje, materiales de construcción y jardinería. La sensación es que aún queda mucho espacio por llenar.

Planta dedicada al bricolage y jardinería.

Destaca el producto local, mediterráneo y nacional. Unas veces con diseños originales, otras reinterpretando clásicos, y a veces con objetos ya vistos en Ikea. El producto importado de China, se justifica alegando que el importador es valenciano.

Unos opinan que es caro, que la atención al cliente es mejorable; que si la Coca-Cola de la cafetería es Pepsi; otros que se van a enterar cuando Ikea abra la tienda de Valencia. Por no hablar del despido de un tercio de los 300 empleados, a los pocos meses de abrir.

Un proyecto de este tipo, se tarda años en pulir, ya que no es una mera copia de Ikea: se apuesta por el producto nacional, fabricado en condiciones laborales dignas –aunque lo sean cada vez menos–, y es necesaria cierta complicidad del consumidor a la hora de decidirse por el producto nacional. Complicidad, también, por parte de la administración, de los medios de comunicación… Ignacio Tello, ha invertido capital y esfuerzo en un proyecto que puede salvar parte de la industria local –¿nacional?– del cierre. En las circunstancias y el clima que todos conocemos. Podía haber invertido en cualquier fondo «buitre» desde las islas Caimán. ¿Será uno de los marcianos que mencionaba al principio?

Las palabras en azul, como esta, de una entrevista a Tello, son enlaces.

Se destaca la producción nacional.

Ciertos productos son apuestas originales, como estas mesillas-lámpara de chapa. ¿Son caras?

«Siente el pensamiento, piensa el sentimiento»

Càntir. Jorge Sánchez y Juan Carlos Iñesta.

Bajo la cita a Miguel de Unamuno, los alumnos de la Universidad Politécnica de Valencia, y artesanos valencianos –entre los que se encuentra Marifé Navarro, quien impartió el primer taller de cestería en Almabrava– unen diseño y artesanía en la segunda edición de Retorno del Sentimiento, que es una muestra de los frutos de dicha colaboración.

Respecto al año pasado, la primera impresión es que las piezas se han reducido en tamaño –ningún mueble–, y también la sala donde se exponen, en la tercera planta del Centro de Artesanía de la Comunidad Valenciana, Hospital, 7 (Valencia).

Como la creatividad también se sirve en frasco pequeño, enseguida nos dejamos llevar por los juegos que nos proponen, unas veces desde dentro de las vitrinas, otras desde la pared o el techo.

Juegos que nos atrapan por su sencillez, por el hábil manejo de la materia prima, por una audaz combinación de forma y material… por lo insólito.

Entre los artesanos de cabecera de los alumnos, destaca, además de Marifé Navarro, Juan Carlos Iñesta, Premio Nacional de Cerámica 2012, quien ha materializado numerosas piezas en su taller, Domanises.

Las fotos aquí publicadas no hacen honor a la calidad ni variedad de los trabajos: ya se sabe, cualquiera hace fotos con un teléfono, y luego las publica en un blog. Así que tenéis hasta el 17 de noviembre para sentir el pensamiento.

Barret. Sara Llinares y Marifé Navarro.

Niu. Carlos Olagüe y Juan Carlos Iñesta.

¡Viva la bici!

¿El uso de la bicicleta es más que una moda pasajera?

Esta es la Semana Europea de la Movilidad, y el 22 será el día Mundial sin Automóvil. Unos días en los que más de una ciudad española, quedará en evidencia ante las ciudades que promueven el uso de la bici con infraestructuras y medidas eficaces, en vez de inaugurar recorridos ciclistas pintados en el suelo, sin sentido aparente para el ciclista.

Valencia cuenta con una red de carril bici envidiable y muy utilizada. No es perfecta, ya que se ha ganado demasiado espacio a costa del peatón, que en algunos tramos se puede ver acosado. Indudablemente, el alquiler público de bicicletas contribuye a su uso masivo.

La ciudad de Dénia, ha gastado más de 600.000 euros en habilitar «ciclocalles» que en la práctica sólo se distinguen del resto de las vías, en la pintura roja del suelo: misma intensidad de tráfico, y poco respeto al límite de velocidad de 30 km/h.

Madrid, cuenta con un maravilloso anillo ciclista de casi 70 km, lástima que esté inacabado, y que las conexiones radiales con el centro, no existan. Tampoco ejes que vertebren la ciudad pedaleando. La calle de Serrano cuenta con un carril ciclista anecdótico, compartido con peatones que esperan a que abra el semáforo. El eje Castellana sería fácil de habilitar, quitándole un carril a los coches. Medida poco popular. De momento.

El domingo pasado, el diario El País publicaba en un interesante artículo, un dato llamativo: en España ya se venden al año más bicicletas que coches. Según el texto, por ahora, la bicicleta no representa una amenaza a la venta de autos, aunque el auge de la bici eléctrica ya está mermando las ventas de ciclomotores. El plan PIVE ha ayudado a que las ventas de automóviles lleguen a las 700.000 unidades al año.

El artículo también refleja la tendencia entre los jóvenes, y seguida por los menos jóvenes, que indica que ya no es necesario poseer un coche para ser feliz.

Añado una reflexión, y es que creo que la bici es más que una moda, más que una estética urbana. Cada vez más ciclistas desafían al mal tiempo, que de eso saben un rato en ciudades tradicionalmente ciclistas como Amsterdam. Y si simplemente es una moda, bienvenida sea, lo mismo ha llegado para quedarse, y empieza a figurar en los programas electorales, antes de que algún concejal venga con algún impuesto para vehículos de tracción humana.

Esto no es publicidad encubierta; es descarada: Mochilas MONKGÓ para dejarte ver también en bici.

La Mediterránea

Objetos fabricados por La Mediterránea, expuestos en la tienda de Almabrava.

Industria tradicional. Diseño actual. Color. Exportación. Empleo. Salarios dignos. Expansión. Reputación. Dignidad. Riqueza. Reciclaje. Valenciano. Español.

Barato. Explotación. Contaminante. Chino. Copia. Pobre.

A los consumidores nos da igual. A los políticos ni os cuento. Deben más favores a los bancos que a los que producen.

Resultado: se acaba la industria local. La tradición. La innovación. El empleo. Polígonos industriales vacíos. Silencio. Nudo en la garganta. Desolación.

La Mediterránea. Aún reparten alegría y color en cristales con mil formas, unas nunca vistas y otras que bien podían estar en una exposición de diseño finlandés. Moderno. ¿He dicho colorido?. Original. Una imagen de marca impecable. Se ve que en su día apostaron por transmitir esa profesionalidad en su web, catálogos, papelería, tienda… Los imagino orgullosos, posando en el stand de una feria internacional, por ejemplo en Milán.

Reciclaban todo el vidrio que empleaban en la fábrica de l’Olleria (Vall d’Albaida, Valencia), le quitaban el plomo, soplaban, moldeaban, coloreaban. Así desde 1975.

Pararon el horno en abril. A ningún político le importa: mejor aprobar una ley de costas que reactive la construcción, que es lo que de verdad crea riqueza.

Pronto, podrás ver y comprar algo de La Mediterránea en Almabrava.

 

De aquellos polvos vienen estos vinos

Amparo Cuesta, de Pago Casa Gran, Moixent (Valencia)

Como vais a poder comprobar quienes leáis hasta el final esta entrada, mis conocimientos sobre vino son entre nulos y escasos. Lo que no quiere decir que no me guste, al contrario, lo disfruto, y pruebo los que me llaman la atención y me puedo permitir comprar.

Lo primero que selecciono, es la denominación de origen. Si estoy en la Comunidad Valenciana, intento que sea de dicha comunidad, simplemente porque pienso que voy a tener una oferta más amplia, y más posibilidades de encontrarme con una buena sorpresa a precio razonable, aunque si estoy en Madrid, evito sus vinos, antes porque no me gustaban, y ahora que han mejorado, por el precio.

También está el argumento de lo poco sostenible que es el transporte de un vino cientos de kilómetros… pero qué rico está un buen Priorato, y qué lejos. Confieso que el diseño de la etiqueta, según lo pretencioso que sea, ayuda en ese flechazo.

A lo que voy: de vez en cuando, siembro y cultivo una «Teoría de Todo a 100» (hoy sería de todo a un euro), que consiste simplemente en defender una teoría sin base científica, pero con algo de intuición. Se diferencia de una «Teoría de la Conspiración», en que a veces te puede dar alguna alegría cuando se publican datos que la corroboran. Las teorías de conspiraciones, para que corporaciones alcancen fines oscuros y secretos, son difícilmente demostrables.

La Teoría de todo a 100 que ahora nos ocupa, es la que se enuncia así:

«Los vinos, incluidos los de «calidad», cada vez se parecen más los unos a los otros, independientemente de la denominación de origen, añada y tipo de uva, debido a que se están añadiendo sustancias aromáticas creadas en laboratorio».

Más de una vez me han dicho que esto es una solemne bobada, y en alguna bodega, preguntados por la cuestión, sólo han reconocido haber añadido ese serrín de roble que reduce o evita el tiempo de paso por barrica, y a veces lo de la clarificación –que imagino que ya no son claras de huevo–, los sulfitos y poco más.

Pero hace pocos días, Amparo Cuesta, guiándonos por las instalaciones de Pago Casa Gran, en el interior de Valencia, Moixent, comentaba que en el proceso de elaboración de sus vinos, no añadían levaduras para enfatizar determinado aroma o sabor, dando a entender que es la práctica habitual de la mayoría de bodegas.

Entre la viñas del pago, la maleza crece a sus anchas, o lo que le permite la vid, en esa competencia por el agua que beneficia al desarrollo de la raíz, y hacen de manto vegetal y abono. Los insectos depredadores de otros insectos, son también un aliado del cultivo, así como la recogida manual de las uvas para no dañarlas.

Producen vino ecológico, y llevan adaptando los procesos a la normativa suiza unos años, ya que es el país al que más exportan. Parece ser que al consumidor español le interesa poco el asunto verde: queremos que el Linaje de Don Fulano sepa siempre igual. Con la producción ecológica, la climatología se hace patente en el resultado final.

Hemos adquirido alguna botella para catar, y posteriormente adquirir, para vender en la tienda de Almabrava en Dénia.

Resumiendo, la parkerización de los vinos se diseña en un laboratorio: «ponme unas cepas de levadura de aquel terroir de Burdeos que tanto le gusta a Parker, y vamos a clarificar con un poco de colágeno de cerdo». Por no hablar de los químicos con los que se trata la cepa (riego mineral, abono, etc), y de los químicos añadidos posteriormente para descontaminar el mosto.

Y luego nos escandaliza que los alemanes añadan azúcar para compensar la falta de sol y conseguir unos grados más de alcohol.

Insisto: nuevamente se lo estamos dejando muy fácil a China. Pronto acompañaremos el choped con un Lioja, y dudo que se conformen con añadir azúcar.

Las palabras en azul, son enlaces a otras páginas, como siempre.