20 toros de Mariano Peres, por José Tomás

Retrato de José Tomás. 35 x 70. Óleo sobre lienzo

Retrato de José Tomás. 35 x 70. Óleo sobre lienzo

Para mi, son los toros de Mariano Peres. No vamos a recurrir a más tópicos taurinos y sus símiles –que si ha lidiado con este u otro cuadro, que si las dos orejas–. Es un terreno en el que nos sentimos más torpes de lo habitual.

Tampoco vamos a ensalzar la figura de José Tomás, ni la de ningún otro torero, ya que estamos –estoy– en contra del sufrimiento animal como fiesta o espectáculo. Sean las corridas, o los Bous a la Mar de Dénia.

No se puede ignorar que la tauromaquia es, y ha sido, fuente de inspiración en el arte, desde Goya a Almodóvar. Y este es nuestro punto de partida para hablar de la exposición que ha preparado Mariano Peres en Galapagar (Madrid), en el Centro Cultural La Pocilla del Ayuntamiento (hasta el 20 de octubre). Como no vamos a pasar por alto, la exposición anterior de Mariano, «Bichos», en Madrid y Almabrava, acuarelas que podrían ser la versión gigante del cuaderno de campo de un naturalista.

En los 20 cuadros, el pintor emplea óleo en unos encuadres más propios de la fotografía contemporánea, formatos panorámicos que podrían ser fotogramas de un vídeo sin sonido, que es a lo que suena la tensión, sobre los preliminares del toreo. Preliminares con el chandal de Adidas, o con el traje de luces. Porque la pincelada de Mariano Peres es suelta, pero no improvisa: se documenta sobre aquello que pinta, hasta rozar en lo obsesivo. Recuerdo haber visto por su estudio, un tratado de sastrería… para sastres taurinos.

Puntos de vista insólitos y una paleta de color, que poco tiene que ver con la del escaparate de recuerdos taurinos para extranjeros: esto es claroscuro. Tierra. Piel. Sudor. Aliento animal. Y ese silencio incómodo otra vez, que nos hace tragar saliva. Sin una gota de sangre.

Posturas. 100 x 81. Óleo sobre lienzo

Posturas. 100 x 81. Óleo sobre lienzo

El origen. 55 x 38. Óleo sobre lienzo

El origen. 55 x 38. Óleo sobre lienzo

Bragado. 100 x 81. Óleo sobre lienzo

Bragado. 100 x 81. Óleo sobre lienzo

Diseño y Madrid

Afortunadamente, cada vez suena menos extraño ver juntas las dos palabras del título de esta entrada, y la causa no es que ahora Madrid pretenda ser el centro también del disseny, reinterpretando gorras chulapas. En este caso, se trata de una iniciativa privada, que pretende cubrir una carencia que a ninguna administración le ha parecido interesante abanderar con lo plural y multicultural que se le presume a los madrileños.

El nombre tan poco castizo del evento, Product Design Madrid (PDM), se justifica por la aspiración a convertirse en referencia internacional, ya que el expositor tiene posibilidades de exhibir sus productos en otras citas que tienen lugar en Madrid (estos días en Feriarte), Barcelona y Milán.

Entrada de la exposición.

El Colegio de Arquitectos de Madrid, es la sede de la exposición principal, hasta el domingo 24 de noviembre. En este espacio, que ya merece la visita, sobre todo con luz natural, se dan cita diseñadores de forma individual, y estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Diseño Industrial de la Universidad Politécnica de Madrid, Elisava de Barcelona, o la Universidad Shih-Chien de Taipei (Taiwan).

Con esta fiambrera, comer en el trabajo deja de ser una obligación.

Los taiwaneses muestran variedad de productos en su espacio, desde una fiambrera de cerámica para llevar a la oficina, hasta una familia de altavoces para iPhone, muy sutiles, elegantes, minimalistas, inspirados en jaulas de pájaro.

La diversidad de productos expuestos, no solo viene dada por la forma o función; también por cómo se plantea la producción, y el precio final. Así, nos encontramos con objetos fabricados de forma artesanal que, por el precio, imagino no se va a producir más allá del prototipo.

¿Esculturas o producto industrial?

Probablemente, las dos tendencias que se abran camino, no sean ni lo uno ni lo otro: en el punto medio, entre la pieza única de precio inaccesible, y el objeto de producción masiva, se encuentra la fabricación tradicional en talleres artesanos de objetos contemporáneos, que cubren las necesidades de hoy.

La otra corriente, no viene dada por la vuelta a las raíces; todo lo contrario. En este caso, la producción aprovecha materiales, sistemas informáticos y máquinas que, como las impresoras 3D, son cada vez más accesibles por precio y facilidad de manejo. Todo ello, permite que el cliente pueda personalizar su objeto, desde casa, antes de la fabricación. La tecnología no siempre implica rapidez: para «imprimir» la lámpara de una de las fotos mostrada más abajo, se invirtieron 20 horas.

Lámpara de Mimétrica, fabricada en 20 horas, con polímero y polvo de yeso en impresora 3D.

Afortunadamente, el reciclaje y lo sostenible se aborda con propuestas que van más allá de las butacas hechas con palets: se reutilizan velas de barco, paracaídas, se emplean maderas de bosques sostenibles de pino o bambú, o aglomerados vistos.

Tienda de campaña para emergencias, fabricada a partir de un paracaídas, de la diseñadora Duygu Azun.

En resumen, exposición muy recomendable por la variedad de planteamientos y de soluciones. De disciplinas, de inquietudes, de culturas. Desde el ceramista peruano Erick Valdivieso, hasta la diseñadora turca Duygu Azun, con su tienda de campaña para emergencias. ¿Volverá el Madrid que no se mira el ombligo olímpico?

En sucesivos artículos, hablaremos de los trabajos que más nos han llamado la atención. Las palabras en azul, son enlaces.

Cerámica de Erick Valdivieso.

Almohadones de Paparajote, y al fondo textiles estampados de Hola Por qué.

La valenciana Carmen Calvo, Premio Nacional de Artes Plásticas 2013

Les amis, 1999. Técnica mixta. ©Carmen Calvo

Especificamos el origen valenciano de la artista, para que no se confunda con la Carmen Calvo natural de Córdoba, que con tres años de ministra, aparece por delante de su tocaya en el consabido buscador.

Un premio a cuarenta años de trayectoria artística, a innovación en materiales y técnicas, y la reflexión que transmite en cada objeto de su obra.

¿Dónde contemplar su obra?

Galerías de Madrid, Barcelona y Sevilla, estos días organizan exposiciones. El Reina Sofía tiene seis obras suyas, aunque no están incluidas en la colección permanente.

La alternativa a visitar estas tres galerías, es bucear por su página web y contemplar sus últimas obras. Arte conceptual. Es decir, no pretendas descifrar la obra de Carmen Calvo mientras contestas un WhatsApp. Requiere un mínimo de atención. Si aún así, crees no haber entendido nada, igual necesitas un baño de «Chiquita Piconera» o «Naranjas y limones», estos sí, de Córdoba.

Las palabras en azul, son enlaces.

 

¡Viva la bici!

¿El uso de la bicicleta es más que una moda pasajera?

Esta es la Semana Europea de la Movilidad, y el 22 será el día Mundial sin Automóvil. Unos días en los que más de una ciudad española, quedará en evidencia ante las ciudades que promueven el uso de la bici con infraestructuras y medidas eficaces, en vez de inaugurar recorridos ciclistas pintados en el suelo, sin sentido aparente para el ciclista.

Valencia cuenta con una red de carril bici envidiable y muy utilizada. No es perfecta, ya que se ha ganado demasiado espacio a costa del peatón, que en algunos tramos se puede ver acosado. Indudablemente, el alquiler público de bicicletas contribuye a su uso masivo.

La ciudad de Dénia, ha gastado más de 600.000 euros en habilitar «ciclocalles» que en la práctica sólo se distinguen del resto de las vías, en la pintura roja del suelo: misma intensidad de tráfico, y poco respeto al límite de velocidad de 30 km/h.

Madrid, cuenta con un maravilloso anillo ciclista de casi 70 km, lástima que esté inacabado, y que las conexiones radiales con el centro, no existan. Tampoco ejes que vertebren la ciudad pedaleando. La calle de Serrano cuenta con un carril ciclista anecdótico, compartido con peatones que esperan a que abra el semáforo. El eje Castellana sería fácil de habilitar, quitándole un carril a los coches. Medida poco popular. De momento.

El domingo pasado, el diario El País publicaba en un interesante artículo, un dato llamativo: en España ya se venden al año más bicicletas que coches. Según el texto, por ahora, la bicicleta no representa una amenaza a la venta de autos, aunque el auge de la bici eléctrica ya está mermando las ventas de ciclomotores. El plan PIVE ha ayudado a que las ventas de automóviles lleguen a las 700.000 unidades al año.

El artículo también refleja la tendencia entre los jóvenes, y seguida por los menos jóvenes, que indica que ya no es necesario poseer un coche para ser feliz.

Añado una reflexión, y es que creo que la bici es más que una moda, más que una estética urbana. Cada vez más ciclistas desafían al mal tiempo, que de eso saben un rato en ciudades tradicionalmente ciclistas como Amsterdam. Y si simplemente es una moda, bienvenida sea, lo mismo ha llegado para quedarse, y empieza a figurar en los programas electorales, antes de que algún concejal venga con algún impuesto para vehículos de tracción humana.

Esto no es publicidad encubierta; es descarada: Mochilas MONKGÓ para dejarte ver también en bici.

Bicicleta Itera: plástico en una almoneda

Bicicleta Itera de plástico, fabricada por Volvo en los años 80.

Ha llovido mucho desde que el nobel belga Leo Baekeland creara la baquelita, en 1907. Este material sintético una vez endurecido, permanece inalterable al calor, a diferencia de los plásticos desarrollados posteriormente.

Así, ya nos sorprende menos encontrar objetos de este material, el plástico, en tiendas de antigëdades y almonedas, sobre todo dentro de la corriente vintage que nos inunda.

En la presente edición de la feria Almoneda, llama la atención esta bicicleta Itera, convertida en objeto de culto, rodeada por pupitres de madera, botellas de gaseosa, cornucopias y otros objetos.

Nos informan, en el stand donde se expone, que la fabricó Volvo en Suecia, en los 80, íntegramente en plástico, y que fue un gran fracaso comercial. La producción duró tres años, y de las 30.000 unidades fabricadas, gran parte se exportó a países caribeños, donde el clima es el principal aliado del óxido que afecta a las bicicletas tradicionales.

Este hecho, unido a que no existen recambios, ni posibilidad de reparar piezas, hacen de la Itera con sus componentes originales, un objeto raro, de colección, por el que se pagan cantidades a partir de los 1.000 euros ¿Es ya el plástico un material «noble»?

David Hockney, grabador

 

El chico escondido en un pez. David Hockney.

La faceta de grabador no es la más conocida del artista británico, a quien se relaciona más con el color, las polaroids, las piscinas de Los Ángeles, Warhol… el pop-art, o incluso con nuevas técnicas como el iPad.

Hasta el 14 de abril, se puede visitar la exposición de la Fundación Canal (Plaza de Castilla, Madrid), David Hockney, 6 cuentos de los hermanos Grimm. En 2012 se cumplieron 200 años de la primera edición.

El montaje de la exposición me ha parecido que tiene demasiado protagonismo, aunque entiendo que un espacio demasiado aséptico, unido a unas obras cuya técnica no es precisamente un festival de color, podría convertir esta muestra de ilustraciones en algo un poco arduo.

Hockney realizó estos grabados en los años 60, interpretando los cuentos menos conocidos, pasando los textos por su particular filtro, de forma que ninguna ilustración es una obvia representación de los pasajes principales de las historias.

Cada cuadro está comentado por el propio artista, y en ocasiones reflexiona sobre su propia torpeza como dibujante, sus fuentes de inspiración (de Leonardo a Ciudadano Kane), y la técnica, elegida básicamente porque en aquellos años no disponía de dinero suficiente para comprar pintura. Reflexiones que revelan humildad y sentido del humor, como la cita que hace de Picasso: «Los buenos artistas copian, los grandes artistas roban».

 

Flecha

Detalle de la exposición de PitarqueRobots en Flecha.

No soy muy amigo de los centros comerciales, pero entiendo que cuando constructores y gobernantes se ponen de acuerdo para levantar urbanizaciones sin locales, a muchas familias no les quede más remedio que arrastrar los pies por alguno de esos suelos pulidos como espejos.

El Centro Comercial Arturo Soria Plaza (Ciudad Lineal, Madrid) lleva en pie desde finales de los 80, cuando los diseños de estas construcciones no padecían la elefantiasis actual, y, como consecuencia, se puede recorrer entero sin que sea una tortura.

Los comerciantes del centro se unieron hace más de 20 años en una iniciativa llamada Flecha, que no es otra cosa que una modesta réplica a la feria Arco, en Ifema, donde coinciden 200 galerías y la entrada más económica cuesta 30 euros.

En este caso, la asistencia por parte de los artistas que exponen y del público, es gratuita. No hay subvención ni ayuda pública alguna, y para participar como expositor se debe superar una selección que se realiza en otoño, y como la organización explica, «los artistas solo deben seducirnos con su trabajo en un dossier fotográfico».

La exposición abarca todas las artes plásticas, y las propuestas vienen tanto de artistas consagrados como Ouka Leele, como de otros que, de no ser por iniciativas de este tipo, no tendrían acceso al gran público.

Anoche fotografié parte del montaje de PitarqueRobots, previo a la apertura de la feria, que será el jueves 7 de febrero, y también pude ver algo de las esculturas de cristal vecinas, realmente interesantes.

Espacio La Fault

Jardín-bosque de Valerio Miragoli.

La entrada, el jardín, el patio, la biblioteca, el bar, la cocina… todas las estancias de cualquier casa señorial que se precie, han sido recreadas por diferentes decoradores, interioristas y paisajistas en una nave, que en realidad es el taller de los diseñadores y fabricantes de muebles La Fault (Londres, 58, Madrid). Como en Casa Decor, pero más concentrado, sin tanta pompa y, además, entrada libre.

Merece la pena que nos acompañen para desvelarnos tantos detalles y alguna que otra sorpresa durante el recorrido, para explicarnos la intención de cada instalación, la procedencia de aquellas flores de lis corpóreas que traman una pared, o cómo consiguen el acabado de chapa industrial oxidada en la tapa de madera de una mesa.

Además, se puede reservar 24 horas antes como restaurante y lugar de eventos (91 828 77 59 y 667 417 435), ya que cuentan con una empresa de catering que se encarga de la preparación de la cena, o lo que sea oportuno.

Solo hay una pega, y es que como en Casa Decor, la instalación tiene fecha de caducidad: 31 de enero. Después se desmantela, se valoran los objetos expuestos y se liquidan. Y volverá la actividad cotidiana al taller. Así sea.

Galería Botánica en Espacio La Fault.

Arte con manual

Hay exposiciones a las que se si no asistes con una información previa, corres el riesgo de no enterarte de nada. En ocasiones, dicha información, es una reseña copiada por algún redactor del resumen que hacen los comisarios de la exposición: ese prospecto que, a menudo, utiliza frases que se deben leer dos o más veces para lograr entender algo.

Heimo Zobernig y Jiří Kovanda exponen en el parque de El Retiro de Madrid, cada uno en un palacio, dentro del circuito del Reina Sofía. Sigo  sin enterarme de qué he visto. Ni con información previa ni posterior. Eso sí, el parque se está preparando para regalarnos otros ansiados brotes verdes.

Siguiente parada, Fundación Juan March, siguiendo la recomendación del blog An Old Grump and a Beautiful Person, para ver la exposición «La Ista del Tesoro, Arte Británico de Holbein a Hockney» (hasta el 20 de enero). En el mencionado blog podéis haceros una idea más que aproximada de qué se expone cuando los británicos nos dicen que hay artistas más allá de Turner o Freud, ocultos por la niebla al resto del mundo. Ameno recorrido por cinco siglos de pintura y alguna escultura.

David Hockney. Retrato de Nick Wilder, 1966.

Instalación de Heimo Zobernig en Palacio Velázquez de El Retiro (Madrid)

Instalación de Jiří Kovanda, Dos Anillos Dorados, en El Palacio de Cristal de El Retiro (Madrid).

The Apartment, versión española

Siguiendo la moda de las tiendas efímeras o pop up, el grupo Better abre las puertas de The Apartment, un piso en el bajo del número 2 de Alonso Martínez (Madrid), donde talleres de artesanía y tiendas de decoración más conocidas exponen y venden productos bajo el sello «hecho en España». El lugar ya merece la visita, un piso de distribución clásica, que no ha sufrido reforma desde que las cocinas eran de carbón.

La ropa, joyas, complementos y elementos decorativos dejan espacio a otras facetas como la gastronomía y las bicicletas. Un lugar perfecto para que los Reyes Magos se inspiren, eso sí, hasta el día 5 de enero, de 11 a 20:30.

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