Espacio La Fault

Jardín-bosque de Valerio Miragoli.

La entrada, el jardín, el patio, la biblioteca, el bar, la cocina… todas las estancias de cualquier casa señorial que se precie, han sido recreadas por diferentes decoradores, interioristas y paisajistas en una nave, que en realidad es el taller de los diseñadores y fabricantes de muebles La Fault (Londres, 58, Madrid). Como en Casa Decor, pero más concentrado, sin tanta pompa y, además, entrada libre.

Merece la pena que nos acompañen para desvelarnos tantos detalles y alguna que otra sorpresa durante el recorrido, para explicarnos la intención de cada instalación, la procedencia de aquellas flores de lis corpóreas que traman una pared, o cómo consiguen el acabado de chapa industrial oxidada en la tapa de madera de una mesa.

Además, se puede reservar 24 horas antes como restaurante y lugar de eventos (91 828 77 59 y 667 417 435), ya que cuentan con una empresa de catering que se encarga de la preparación de la cena, o lo que sea oportuno.

Solo hay una pega, y es que como en Casa Decor, la instalación tiene fecha de caducidad: 31 de enero. Después se desmantela, se valoran los objetos expuestos y se liquidan. Y volverá la actividad cotidiana al taller. Así sea.

Galería Botánica en Espacio La Fault.

Echamos las redes en Ifema

Del 12 al 16 de septiembre se celebra en Madrid la feria Giftrends, la Semana Internacional del Regalo, Decoración, Joyería y Bisutería en la segunda convocatoria del año.

Mucho de Asia y poco de aquí

Sobre todo en los pabellones dedicados al regalo, copados por productos de todo a 1 euro, que cada vez cuidan más el diseño y los colores vivos alegran la vista. Pero no buscamos fiambreras.

Marroquinería… parece que ya nadie trabaja el cuero en este país (salvo excepciones) si juzgamos por lo que se ve en la feria. Los bolsos de plástico «Made in China» están realmente conseguidos en cuanto a tacto, diseño y acabado. En uno de los stands nos aseguran que son diseños propios, que son madrileños y tal. Realmente baratos y aparentes.

Bisutería: mucho y barato para llenar tiendas con más de lo mismo y de muy lejos. Salvo contadas excepciones, que innovan con sus creaciones y ocupan puestos en pasillos apartados.

La respuesta de los países asiáticos ante las tendencias cada vez es más rápida, y a veces cuesta distinguir lo vintage de la reproducción (como esa banquetita metálica para ordeñar, con un desgaste que no ha visto teta, o aquella lámpara de estudio fotográfico que no ha olido el tungsteno ni en sueños). Muebles para decorar bares temáticos. Sin alma y sin historia.

Ahora toca poner en orden lo interesante que ha quedado en las redes, y poco a poco ir hablando de ello.