Bicicleta Itera: plástico en una almoneda

Bicicleta Itera de plástico, fabricada por Volvo en los años 80.

Ha llovido mucho desde que el nobel belga Leo Baekeland creara la baquelita, en 1907. Este material sintético una vez endurecido, permanece inalterable al calor, a diferencia de los plásticos desarrollados posteriormente.

Así, ya nos sorprende menos encontrar objetos de este material, el plástico, en tiendas de antigëdades y almonedas, sobre todo dentro de la corriente vintage que nos inunda.

En la presente edición de la feria Almoneda, llama la atención esta bicicleta Itera, convertida en objeto de culto, rodeada por pupitres de madera, botellas de gaseosa, cornucopias y otros objetos.

Nos informan, en el stand donde se expone, que la fabricó Volvo en Suecia, en los 80, íntegramente en plástico, y que fue un gran fracaso comercial. La producción duró tres años, y de las 30.000 unidades fabricadas, gran parte se exportó a países caribeños, donde el clima es el principal aliado del óxido que afecta a las bicicletas tradicionales.

Este hecho, unido a que no existen recambios, ni posibilidad de reparar piezas, hacen de la Itera con sus componentes originales, un objeto raro, de colección, por el que se pagan cantidades a partir de los 1.000 euros ¿Es ya el plástico un material «noble»?

Echamos las redes en Ifema

Del 12 al 16 de septiembre se celebra en Madrid la feria Giftrends, la Semana Internacional del Regalo, Decoración, Joyería y Bisutería en la segunda convocatoria del año.

Mucho de Asia y poco de aquí

Sobre todo en los pabellones dedicados al regalo, copados por productos de todo a 1 euro, que cada vez cuidan más el diseño y los colores vivos alegran la vista. Pero no buscamos fiambreras.

Marroquinería… parece que ya nadie trabaja el cuero en este país (salvo excepciones) si juzgamos por lo que se ve en la feria. Los bolsos de plástico «Made in China» están realmente conseguidos en cuanto a tacto, diseño y acabado. En uno de los stands nos aseguran que son diseños propios, que son madrileños y tal. Realmente baratos y aparentes.

Bisutería: mucho y barato para llenar tiendas con más de lo mismo y de muy lejos. Salvo contadas excepciones, que innovan con sus creaciones y ocupan puestos en pasillos apartados.

La respuesta de los países asiáticos ante las tendencias cada vez es más rápida, y a veces cuesta distinguir lo vintage de la reproducción (como esa banquetita metálica para ordeñar, con un desgaste que no ha visto teta, o aquella lámpara de estudio fotográfico que no ha olido el tungsteno ni en sueños). Muebles para decorar bares temáticos. Sin alma y sin historia.

Ahora toca poner en orden lo interesante que ha quedado en las redes, y poco a poco ir hablando de ello.