Arte con manual

Hay exposiciones a las que se si no asistes con una información previa, corres el riesgo de no enterarte de nada. En ocasiones, dicha información, es una reseña copiada por algún redactor del resumen que hacen los comisarios de la exposición: ese prospecto que, a menudo, utiliza frases que se deben leer dos o más veces para lograr entender algo.

Heimo Zobernig y Jiří Kovanda exponen en el parque de El Retiro de Madrid, cada uno en un palacio, dentro del circuito del Reina Sofía. Sigo  sin enterarme de qué he visto. Ni con información previa ni posterior. Eso sí, el parque se está preparando para regalarnos otros ansiados brotes verdes.

Siguiente parada, Fundación Juan March, siguiendo la recomendación del blog An Old Grump and a Beautiful Person, para ver la exposición «La Ista del Tesoro, Arte Británico de Holbein a Hockney» (hasta el 20 de enero). En el mencionado blog podéis haceros una idea más que aproximada de qué se expone cuando los británicos nos dicen que hay artistas más allá de Turner o Freud, ocultos por la niebla al resto del mundo. Ameno recorrido por cinco siglos de pintura y alguna escultura.

David Hockney. Retrato de Nick Wilder, 1966.

Instalación de Heimo Zobernig en Palacio Velázquez de El Retiro (Madrid)

Instalación de Jiří Kovanda, Dos Anillos Dorados, en El Palacio de Cristal de El Retiro (Madrid).

Fisgar en las habitaciones de un hostal de Montera

Piso piloto, de Raquel de Prada. Galería Arteria Gráfica.

Es un plan solo para este fin de semana: Room Art Fair #2, la segunda edición de una muestra de galerías y jóvenes artistas dentro de las habitaciones del hostal Praktik Metropol (Montera 47 esquina con Gran Vía, Madrid). Se trata de un inmueble renovado con gusto y sencillez y lo suficientemente luminoso como para poder apreciar las obras expuestas: en cada habitación, una galería de arte, un artista o una editorial.

En total cuatro plantas un poco laberínticas, que reservan una sorpresa en cada estancia, cuarto de baño incluido. El final es una terraza con vistas espectaculares de Madrid.

No sólo hay instalaciones que exigen al espectador que sea muy moderno para entenderlas; también obras más convencionales, que no es cuestión de irse cerrando puertas –carteras– dada la situación, y quizá por este motivo, encontramos galeristas dispuestos a contarte cualquier detalle de aquello donde has detenido la vista. Realmente interesante, aunque en hora punta, imagino que la visita se puede hacer algo incómoda.

 

Los Lambert: una familia de ilustradores entre París y Jávea

Ilustración de Soledad Bravi.

Continuamos la visita al Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM) para visitar la exposición Los Lambert (hasta el 6 de enero) y conocer el origen de una saga de ilustradores, desde que el arquitecto e historiador del arte, André-Louis Lambert, descubriera la arquitectura rural de Jávea al final de su vida. Gracias a sus bocetos, podemos hacernos una idea de cómo era Jávea a principios del siglo XX, cuando un riu-rau tenía una utilidad muy distinta a la actual de ver la novela a la sombra en la residencia de verano.

Dibujos de André-Louis Lambert.

Su hijo André Lambert será quien de el paso de reconstruir una casa en Jávea, respetando la estética y técnicas de construcción locales. Allí abrió su taller de grabado, actividad que compaginaba con la ilustración de libros de lujo en París, y en la misma casa, nació su hija Mila Boutan, quien tras estudiar Bellas Artes y Artes Gráficas se dedica a la ilustración de libros infantiles mediante coloristas ilustraciones formadas a partir de recortes de papel.

La hija de Mila, Soledad Bravi, en la actualidad es también ilustradora y conocida por sus personajes femeninos, que hablan sin tapujos sobre la sociedad actual. Termina la muestra con la obra del sobrino de Mila, Andrés Manuel Lambert, quien libera el trazo por las propias texturas del papel, descubriéndonos sugerentes superficies y atmósferas.

Acuarela de Andrés M. Lambert.

«Dicen que cuando te miras al espejo y empiezas a parecerte a tu padre, es que ya te estás haciendo mayor»

 

Arrugas, ilustración de Paco Roca.

Con esta sentencia introduce el dibujante Paco Roca el epílogo del cómic Arrugas, que trata la vejez con la sensibilidad de quien se ha puesto en la piel de un abuelo recién llegado a la residencia.

Cómo fue el proceso de creación de esta y otras historias, forma parte de la exposición Paco Roca dibujante ambulante, que exhibe el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM), situado a un paso del Centro de Artesanía de la Comunidad Valenciana, hasta el 6 de enero.

Roca nos recibirá en pijama para adentrarnos en su universo, recreado con todo tipo de recursos que lo hacen atractivo incluso para los menos aficionados al cómic.

Boceto de Paco Roca

Cartel de la exposición Paco Roca, dibujante ambulante.

Louise Bourgeois

Escultura de Louise Bourgeois en La Casa Encendida.

Una mujer de tez arrugada y sonriente, vestida con un abrigo de piel de mono y con un gran cipote bajo el brazo. Así posa Louise Bourgeois (París, 1911 – Nueva York, 2010) para el gran Mapplethorpe en una fotografía en blanco y negro publicada en los medios hace un par de semanas, cuando se difundía la exposición HONNI soit QUI mal y pense (MAL haya QUIEN mal piense) en La Casa Encendida, dedicada a los últimos años de creación de esta artista parisina afincada en Nueva York. Para identificarla rápidamente, su obra más difundida es la escultura gigante de una araña, Maman, cuyas copias están presentes en varios museos de arte moderno.

¿Y qué nos vamos a encontrar?

Pintura esquemática de gran formato con reflexiones de quien está «haciendo el equipaje» a la edad de casi 100 años, instalaciones en forma de cubículos, jaulas y urnas con esculturas de gasa que recuerdan a alguna escena de La piel que habito. Composiciones con retales textiles, bordados y collages: artes decorativas elevadas a arte.

Esta exposición, que se complementa con documentales sobre la artista, sirve de celebración del 10º aniversario de la institución dependiente de la obra social de Caja Madrid, hasta el 13 de enero. Así que aprovechemos mientras se pueda.

Escultura de Louise Bourgeois en La Casa Encendida.

Feria Creativa

Hemos tenido oportunidad de visitar la Feria Creativa de Madrid, cuyas próximas ediciones serán en Barcelona, Zaragoza y Valencia.

Lo primero que llama la atención es el peso que tienen actividades como el scrapbook y el patchwork, que casi copan el espacio y los talleres. En el caso del scrap, se ve que es una actividad promovida por una potente industria que no deja de ofrecer nuevos productos destinados a que el aficionado cada vez tenga que pensar menos. Ya no es necesario rebuscar viejas postales en mercadillos o recopilar tickets de funiculares, porque tenemos todo a nuestra disposición a modo de cromos. Y las herramientas para cortar, troquelar y transferir cada vez son más sofisticadas.

No todo el scrapbook es un álbum impersonal y un pelín cursi de estampas y reproducciones de cenefas donde se repite la palabra love. Hay gente que de esta afición hace verdadero arte, como mi amiga Marta Bodas, a la que dedicaremos una entrada en el blog próximamente.

Según leo en la wikipedia, el patchwork ya se practicaba en China y Japón hace miles de años, para rematar las protecciones de los soldados. En la actualidad, podemos comprar un kit para fabricar cualquier objeto textil, formado por patrón, base y retales precortados. Por no hablar de las nuevas máquinas domésticas de coser y bordar que son auténticos ordenadores.

No encontré rastro de joyería o bisutería (salvo cuentas de colores y accesorios de materiales no demasiado nobles), ni de modelado, serigrafía, repostería… pero sí un stand con taller de velas y jabones, y otro dedicado al arte de los mosaicos, de los que hablaremos más adelante en otra entrada, además de los dedicados a las labores más tradicionales.

Me apunté a un prometedor taller para fabricar joyas a partir de conchas marinas. Creo que el fabricante de la herramienta eléctrica en la que se centraba el taller, debería haber asumido los 10 euros de coste.

Respecto a los trabajos expuestos, en la zona previa a los stands, destacaría la  los trabajos de Marisa Calduch dentro del área de la Asociación de Creadores Textiles de Madrid, y la obra del artista James Hunting, que convierte el bordado en una técnica pictórica muy impactante.

Mi ciudad, 2011. Marisa Calduch.

 

Fin de semana de estudios abiertos

Foto: openstudio.es

Foto: openstudio.es

Bajo la iniciativa Open Studio, del 4 al 7 de octubre, 38 estudios de Madrid abren sus puertas al público en esta primera edición. Artistas noveles y consagrados, madrileños o de cualquier otra parte del mundo, fomentan el contacto directo con el público aficionado que no tiene por qué ser experto, ni galerista, ni inversor.

Puedes consultar el calendario de actividades para todos los públicos en la web http://openstudio.es/

Cuando el arte se funde con la industria

Piezas del proyecto Futuro Industrial en DecorAccion.

Uno de los puestos del pasado mercado de DecorAccion me atrajo como un imán, en medio de tantos otros con más de lo mismo. Era la propuesta de Potsdam, galería y tienda de antigüedades de Pamplona, que consistía en unas peculiares esculturas de madera pintada, algunas con indescifrables códigos alfanuméricos, de formas geométricas, algunas reconocibles como ruedas de vagón, poleas, codos de tuberías, que podrían pertenecer a alguna civilización ya extinguida.

Una civilización que no sabía trabajar el metal y la materia prima de su industria era la madera; probablemente una plaga –¿de cochinilla, de concejales y constructores?– acabó con sus bosques, y fueron sometidos por otros con espadas, armaduras y grilletes.

La verdad –o lo que nos han contado los de Potsdam– es que son contramoldes de fundición de los Altos Hornos de Vizcaya, ahora convertidos en esculturas de distintos formatos, que hablan de un pasado en el que se fabricaban cosas entre gigantes de acero, ríos de lava –metal incandescente–, fuego y sudor allá por los 60, 70, 80… hasta que se desmantelaron para dejar paso a la industria asiática. Son las piezas que forman parte del proyecto Futuro Industrial.

Tras una ojeada por la web de Potsdam y por el catálogo de su blog comprobaremos que para disfrutar de alguno de esos objetos que hablan (lámparas, sillas, bicicletas –o de otras civilizaciones extinguidas–) no nos tenemos por qué dejar una pasta.

Puesto de Futuro Industrial en Decoraccion.