Otro códice, aún más interesante: El Codex Seraphinianus

Si leíste la entrada anterior sobre el Códice Voynich, quizá tuviste la curiosidad de bucear en sus páginas, y te quedaste con la sensación de contemplar una obra ejecutada con tal torpeza, que la teoría de que sus autores fueron unos impostores que realizaron la obra a toda prisa, es verosímil.

El códice que le da réplica, es de autor conocido: Luigi Serafini, artista, diseñador y arquitecto italiano, que se lanzó a escribir e ilustrar esta enorme obra de 380 páginas a finales de los años 70 del siglo pasado.

 

Códice Seraphinianus.

Códice Seraphinianus.

En 1981, el Codex Seraphinianus fue publicado nada menos que por la editorial de Franco Maria Ricci, editora también de FMR, «La revista más bella del mundo», que cerró en 2010. Pero esa es otra historia.

A lo largo de sus páginas, el libro trata temas diversos, desde biología hasta nuestra sociedad, en un idioma indescifrable, como en el códice medieval, pero con un sentido del humor, ironía y surrealismo que, apoyado por una ilustración muy cuidada, invitan a la contemplación.

Lo puedes ver aquí. Y comprar la reedición de Rizzoli, 2013 aquí.

Darwin en Pamplona

Para mi, este caso es un ejemplo de cómo desviarse de un camino, una tendencia, un hábito, puede ser la clave para sobrevivir. No sé si esto es una especie de darwinismo empresarial, en el que saldrán adelante los negocios que adopten soluciones audaces ante los problemas, frente a los que sigan la estela de los despidos, los ERE, las reducciones de sueldo, los contratos precarios y demás fórmulas. La extinción.

No digo que este ejemplo se pueda aplicar a todas las empresas con dificultades. Simplemente me ha llamado la atención, que una librería, ante el descenso de ventas, decida ampliar su horario comercial de 9 a 21h. para no despedir a ningún empleado.

Sorprende que no se lamenten ante la competencia de las grandes cadenas, ante la libertad de horarios comerciales, ante las tiendas on line, ante el libro electrónico y el pirateo al que somos tan aficionados.

Los 20 empleados de Librería Gómez, ya no tienen la jornada laboral partida con tres horas para comer, sino una jornada intensiva que ahora les permite dedicarse a otras actividades. Y los clientes se benefician de un horario más amplio para acudir a cualquiera de las cuatro tiendas repartidas por Pamplona.

Jesús Sancha, el gerente, lo contaba brevemente en la Cadena Ser. No todo son bacterias coliformes.