Esculturas en hierro de Baba Dieng y Rafael Sánchez

Gato

Baba ha vivido en una forja desde que se fue a vivir con su abuelo, a los cuatro años. A los siete, ya construía sus propios juguetes a partir de botes de conserva.

Durante el período escolar, descubre el dibujo y el modelado en cartón, posibilidades que explorará en el taller de su tío en Dakar (Senegal). Su bicicleta, fabricada íntegramente de hierro, incluso las ruedas, le hizo conocido como «El tío artista».

Su primer empleo en España lo desarrolla en Cemetalsa, una empresa que realiza estructuras de hierro para la construcción, de Ondara (Alicante).

Pero su crecimiento como artista, comienza el día en que el escultor de Jávea,
Toni Marí, le dijo, tras una prueba de trabajo en el taller: «empiezas mañana».

Durante tres años, participó en las principales obras del escultor, quien,
como el abuelo y tío de Baba, fue modelo e inspiración.

Rafael Sánchez y Baba, han transformado el antiguo taller de lámparas de hierro
de Rafael, Forjaden, en un lugar que les permite traducir al lenguaje del metal, todo lo que la naturaleza de la sierra del Caval les inspira.

En Almabrava, podrás encontrar las esculturas de los artesanos del hierro, Baba Dieng y Rafael Sánchez.

 

Árbol

Pato

Pájaro aterrizando

Fotos del taller de iniciación a la cestería del 10 de Agosto

Cumplimos el objetivo de hacer nuestra primera cesta en una mañana.
Siguiendo las instrucciones de Marifé Navarro, nuestra monitora del curso, hicimos cada uno nuestra cestita.

Alumnos taller cestería Almabrava del 7 de Agosto con sus cestas hechas en el curso

Material para las cestas: médula de junco natural y teñida (también necesitamos tijeras y agua)

Empezando a hacer la cesta

La cesta va tomando forma, empezamos a tejer con la médula marrón

Cestas de los alumnos terminadas

Si quieres que te avisemos para próximos talleres, contáctanos rellenando el formulario de contacto de la web de almabrava

Taller de iniciación a la cestería

¡Organizamos nuestro primer taller de manualidades!

Será el sábado 10 de Agosto de 9:30 a 14:00

Marifé Navarro, premio Manos Extraordinarias de la Comunidad Valenciana,  vendrá en exclusiva desde Lliria (Valencia) para impartirlo.

Marifé tiene mucha experiencia impartiendo cursos de manualidades, además de realizar sus propias piezas por encargo. Con su simpatía seguro que el taller sea muy ameno. Ella va a colaborar también con Almabrava realizando piezas para los muebles que nosotros diseñamos.

Marifé nos ha recomendado que el taller tenga un aforo limitado a 10 alumnos solamente, para poder estar pendiente de todos los participantes.

¡Anímaos y venid a aprender con nosotros a hacer vuestros objetos de médula de junco!.

Precio oferta de apertura: 20€
(Incluye material y desayuno durante el descanso)

Inscripciones y más información en Almabrava:

Ctra. de Les Marines, (cv 730) km. 7,900. tel.: 662 044 419

info@almabrava.es
http://www.facebook.com/almabravaspain
https://www.almabrava.es

Y al finalizar la mañana: llévate a casa tu primera pieza de cestería… ¡hecha por tí!

Cartel del curso de iniciación a la cestería de Almabrava

Ver las fotos del curso

La Mediterránea

Objetos fabricados por La Mediterránea, expuestos en la tienda de Almabrava.

Industria tradicional. Diseño actual. Color. Exportación. Empleo. Salarios dignos. Expansión. Reputación. Dignidad. Riqueza. Reciclaje. Valenciano. Español.

Barato. Explotación. Contaminante. Chino. Copia. Pobre.

A los consumidores nos da igual. A los políticos ni os cuento. Deben más favores a los bancos que a los que producen.

Resultado: se acaba la industria local. La tradición. La innovación. El empleo. Polígonos industriales vacíos. Silencio. Nudo en la garganta. Desolación.

La Mediterránea. Aún reparten alegría y color en cristales con mil formas, unas nunca vistas y otras que bien podían estar en una exposición de diseño finlandés. Moderno. ¿He dicho colorido?. Original. Una imagen de marca impecable. Se ve que en su día apostaron por transmitir esa profesionalidad en su web, catálogos, papelería, tienda… Los imagino orgullosos, posando en el stand de una feria internacional, por ejemplo en Milán.

Reciclaban todo el vidrio que empleaban en la fábrica de l’Olleria (Vall d’Albaida, Valencia), le quitaban el plomo, soplaban, moldeaban, coloreaban. Así desde 1975.

Pararon el horno en abril. A ningún político le importa: mejor aprobar una ley de costas que reactive la construcción, que es lo que de verdad crea riqueza.

Pronto, podrás ver y comprar algo de La Mediterránea en Almabrava.

 

De aquellos polvos vienen estos vinos

Amparo Cuesta, de Pago Casa Gran, Moixent (Valencia)

Como vais a poder comprobar quienes leáis hasta el final esta entrada, mis conocimientos sobre vino son entre nulos y escasos. Lo que no quiere decir que no me guste, al contrario, lo disfruto, y pruebo los que me llaman la atención y me puedo permitir comprar.

Lo primero que selecciono, es la denominación de origen. Si estoy en la Comunidad Valenciana, intento que sea de dicha comunidad, simplemente porque pienso que voy a tener una oferta más amplia, y más posibilidades de encontrarme con una buena sorpresa a precio razonable, aunque si estoy en Madrid, evito sus vinos, antes porque no me gustaban, y ahora que han mejorado, por el precio.

También está el argumento de lo poco sostenible que es el transporte de un vino cientos de kilómetros… pero qué rico está un buen Priorato, y qué lejos. Confieso que el diseño de la etiqueta, según lo pretencioso que sea, ayuda en ese flechazo.

A lo que voy: de vez en cuando, siembro y cultivo una «Teoría de Todo a 100» (hoy sería de todo a un euro), que consiste simplemente en defender una teoría sin base científica, pero con algo de intuición. Se diferencia de una «Teoría de la Conspiración», en que a veces te puede dar alguna alegría cuando se publican datos que la corroboran. Las teorías de conspiraciones, para que corporaciones alcancen fines oscuros y secretos, son difícilmente demostrables.

La Teoría de todo a 100 que ahora nos ocupa, es la que se enuncia así:

«Los vinos, incluidos los de «calidad», cada vez se parecen más los unos a los otros, independientemente de la denominación de origen, añada y tipo de uva, debido a que se están añadiendo sustancias aromáticas creadas en laboratorio».

Más de una vez me han dicho que esto es una solemne bobada, y en alguna bodega, preguntados por la cuestión, sólo han reconocido haber añadido ese serrín de roble que reduce o evita el tiempo de paso por barrica, y a veces lo de la clarificación –que imagino que ya no son claras de huevo–, los sulfitos y poco más.

Pero hace pocos días, Amparo Cuesta, guiándonos por las instalaciones de Pago Casa Gran, en el interior de Valencia, Moixent, comentaba que en el proceso de elaboración de sus vinos, no añadían levaduras para enfatizar determinado aroma o sabor, dando a entender que es la práctica habitual de la mayoría de bodegas.

Entre la viñas del pago, la maleza crece a sus anchas, o lo que le permite la vid, en esa competencia por el agua que beneficia al desarrollo de la raíz, y hacen de manto vegetal y abono. Los insectos depredadores de otros insectos, son también un aliado del cultivo, así como la recogida manual de las uvas para no dañarlas.

Producen vino ecológico, y llevan adaptando los procesos a la normativa suiza unos años, ya que es el país al que más exportan. Parece ser que al consumidor español le interesa poco el asunto verde: queremos que el Linaje de Don Fulano sepa siempre igual. Con la producción ecológica, la climatología se hace patente en el resultado final.

Hemos adquirido alguna botella para catar, y posteriormente adquirir, para vender en la tienda de Almabrava en Dénia.

Resumiendo, la parkerización de los vinos se diseña en un laboratorio: «ponme unas cepas de levadura de aquel terroir de Burdeos que tanto le gusta a Parker, y vamos a clarificar con un poco de colágeno de cerdo». Por no hablar de los químicos con los que se trata la cepa (riego mineral, abono, etc), y de los químicos añadidos posteriormente para descontaminar el mosto.

Y luego nos escandaliza que los alemanes añadan azúcar para compensar la falta de sol y conseguir unos grados más de alcohol.

Insisto: nuevamente se lo estamos dejando muy fácil a China. Pronto acompañaremos el choped con un Lioja, y dudo que se conformen con añadir azúcar.

Las palabras en azul, son enlaces a otras páginas, como siempre.

El yacimiento romano de Els Poblets abre al público

Excavaciones de la alfarería romana en Els Poblets (Alicante). Foto: Josep Antoni Ahuir.

Desde la carretera de Les Marines, a 10 kilómetros de Dénia, destaca una construcción sobre las viviendas unifamiliares, que son mayoría en la playa de l’Almadrava.
Un tejado de dos alturas, parecido a un hangar, y una moderna valla de acero, protegen el yacimiento romano desde los años noventa del siglo pasado.

Ayer, 15 de junio, nos sorprendió ver la puerta del recinto abierta, ya que ha estado lustros cerrada al público, si no era concertando una visita con la oficina de turismo de Els Poblets.

El arqueólogo Josep Antoni Ahuir nos recibe, y se ofrece a guiarnos por las excavaciones. Es el primer día que abre esta antigua alfarería, y pronto nos contagia su entusiasmo con las descripciones de las distintas estancias excavadas: hornos, talleres y estancias de los trabajadores –esclavos y libertos–, termas, pozos, mas el edificio del propietario, aún por excavar.

En las inmediaciones, probablemente bajo algún chalet, se hallaría la necrópolis y los embarcaderos para exportar la alfarería, que fundamentalmente consistía en tejas planas y curvas, ladrillos y distintos tipos de ánforas para contener vino y aceite. Nos comenta Josep Antoni, que los naufragios eran frecuentes en l’Almadrava, al confundir las montañas de Segaria con el Montgó, montaña que señala el fondeadero  de Dianium –Dénia–, de mucho más calado.

Las ánforas que aquí se fabricaban, una vez cumplían su cometido, en el destino, se destruían. Es decir, mano de obra esclava fabricaba muchos envases de baja calidad, desechables, de gran demanda… me suena muy familiar.

Puedes visitarlo todos los días de 9:30 a 13:30 horas, excepto el lunes. En el Museo Arqueológico de Dénia puedes complementar la visita.

El texto en azul, es un enlace.

Josep A. Ahuir, arqueólogo y guía del yacimiento.

Mucho y barato

Manojos de esparto. Foto de Balikypopoy.

Es desolador entrar en cualquier almacén, de pueblos que tradicionalmente trabajaban las fibras naturales, como Gata de Gorgos, y ver que todo viene de fuera. Lo más cerca, de Marruecos.

Balikypopoy lo componen María y Silvia. Recolectan el esparto que crece en los alrededores de Casinos, el pueblo del interior de Valencia donde viven, lo trenzan y lo tejen con la forma que ellas diseñan. Por lo que cuesta un cuenco de Balikipopoy, te puedes comprar siete hechos en China.

Aprendieron de su abuelo un oficio que vivió mejores tiempos, cuando se valoraba lo duradero. Hoy, China nos surte de casi todo lo que necesitamos para vivir. Mucho y barato.

En uno de esos almacenes de Gata, encontré un gran cuadro pintado al óleo exacto a otro que vi en una tienda de muebles «de diseño». Una especie de Sorolla playero pintado con trazo grueso, con unas figuras humanoides que pretendían ser niños. Precio irrisorio; además creo que se vendía con pareja a modo de díptico.

Los chinos hace tiempo que se dieron cuenta de la fiebre vintage que padecemos desde que tenemos Pinterest –o antes–, y nos saturan con todo tipo de copias más o menos grotescas de carteles, envases, muebles, sin necesidad de acudir a un mercadillo o tienda del centro.

El gobierno chino, hace años impulsó la transformación de parte de los campos de algodón –camisetas y aceites de precocinados– en cultivos destinados a la alimentación, tanto del propio país como de otros: ya nos surten de alimentos frescos tan mediterráneos como los ajos y cebollas, mas los que están por llegar (he visto simultáneamente naranjas caídas bajo el árbol, sin recoger, y redes de naranjas de Argentina en el súper).

Nos enteramos de que un alimento se importa de China, cuando se da alguna intoxicación en Alemania. Aquí eso no pasa, ya que directamente se oculta información al consumidor, como el ejemplo de la etiqueta de la miel del supermercado: «miel procedente de la UE, y de fuera de la UE», en vez de «miel procedente de China, de abejas atiborradas a antibióticos».

Igual, gracias a la huerta china, el asesor-cocinero de Fabra, idea unos menús –muchos y baratos– que suplan, en época de vacaciones, el socorrido comedor escolar para muchas familias.

En fin, pido disculpas a Balikypopoy por esta entrada, que pretendía ser un canto a lo singular, autosuficiente, sostenible y valiente que creo que es vuestro trabajo. Y me ha salido esto.

Como siempre, las palabras en azul son enlaces.

Fotos que pueden cambiar el mundo

Ya van muchos posts sobre fotografía, pero antes de que la imagen de los dos cuerpos abrazados bajo los escombros de una fábrica textil, se convierta en otro paisaje cotidiano y repetido, creo que merece la pena que nos detengamos unos instantes a observarla.

Bangladesh ya tiene foto, como la tuvo Vietnam, gracias al disparo del fotógrafo Nick Ut en el año 1972. La niña Kim Phuc sirvió de modelo involuntaria, mientras el napalm le arrancaba la piel a tiras. Kim vive para contarlo, tras innumerables operaciones, y dedica su vida a paliar el dolor de los niños víctimas de la guerra.

Entre una foto y otra, hay grandes similitudes. Poco importan los cuarenta años de evolución tecnológica en fotografía, si una es en color y la otra en blanco y negro. Las dos retratan el desastre, lo vulnerables que somos ante lo sobrevenido.

¿Sobrevenido? No son las consecuencias de un fenómeno natural, sino de las decisiones de otras personas que se encuentran muy lejos del escenario, incluso en otros países o continentes. Y aquí es donde vienen las diferencias:

En el caso de las guerras, podemos atribuir el conflicto a terceros, a políticos, a religiones, a intereses de opacas corporaciones transnacionales. Poco podemos hacer al respecto, salvo manifestarnos o esperar a las próximas elecciones.

El desplome de una fábrica que aplasta a más de 3.500 trabajadores –más de 1.000 muertos– que prácticamente viven en su puesto de trabajo para cumplir con los pedidos en unos plazos imposibles, tambien tiene una cadena de responsables: comienza en unos empresarios sin escrúpulos; otras empresas que los contratan ignorando los derechos fundamentales de los que cortan y cosen; los políticos locales y no locales; y termina en los que estamos financiando todo esto voluntariamente.

Así lo denuncia la foto de Taslima Akhter, quien acudió a la fábrica antes de que las autoridades tratasen de esconder la tragedia, o al menos las etiquetas de las marcas para las que trabajaban.

No creo que la solución sea dejar de comprar ropa fabricada fuera de la Unión Europea de un día para otro. Hay muchos puestos de trabajo que dependen de esta industria, aquí y fuera: aunque sean empleos tan precarios como los de Bangladesh, son para muchos el único medio de vida.

Se dice, que la foto de Nick Ut precipitó el fin de la guerra de Vietnam por el impacto que tuvo en la opinión pública. De momento, creo que ser conscientes de las consecuencias de nuestro acto de comprar, es un gran paso. El primero.

Se ha dicho, que esta foto de Nick Ut, premiada con el Pulitzer, precipitó el fin de la guerra.

Taslima Akhter, fotógrafo y activista, es el autor de esta foto.

Gracias, pero no

En las tormentas, El Mar aprovecha para hacer limpieza; de lo que flota y también de los fondos. Estos días está inquieto y ruidoso, como si nos quisiera decir algo, mientras saca a tierra todos esos objetos de forma selectiva: zona de cañas y maderas, playa de plásticos, de botellas de cristal, arenal de algas muertas –no todo iba a ser nuestro–. Basura que nos pone en evidencia. No sé si he llegado a interpretar su mensaje correctamente, pero ahí va.

 

NOTA Enero 2020: Tras el temporal Gloria que ha azotado el levante español esta semana, el mar ha devuelto a las playas toda la basura que le echamos, con una fuerza feroz. Ayudemos, si podemos, a limpiar las playas tras el temporal y recordemos que las playas, el mar y los ríos no son un basurero. !Llevémonos nuestra basura a casa!

El talento escondido

Negativos de Vivian Maier en mesa de luz. © 2013 Maloof Collection.

Acabo de leer en el diario El País una historia apasionante: John Maloof, de veintitantos años, compra en 2007, en una subasta, un lote de 100.000 negativos fotográficos por 300 euros, con el fin de ampliar la documentación que le ayudase a completar libro que estaba escribiendo.

En un primer momento, Maloof desestima las fotos para el libro, pero comienza a revelar algunos de los negativos y a venderlos en internet.

Algunas de estas imágenes llegan hasta el crítico de fotografía e historiador Allan Sekula, quien se sorprende al ver el material inédito: unas fotografías audaces y transgresoras, que retrataban la vida cotidiana de los años 50, bajo un punto de vista insólito en la época. Pronto el crítico contacta con Maloof, para pedirle que pare la dispersión de las fotos.

Desde entonces, Maloof no ha dejado de estudiar el material, que en un principio desechó.  Se sabe que el autor de las fotos –autora–, es Vivian Maier, quien solo reveló las primeras fotos hechas con su Brownie, ya que con su sueldo de niñera, no se podía permitir el procesado de los carretes.

Sí, Vivian Maier fue niñera durante 40 años, y murió en situación de pobreza, en 2009, a los 83, en una habitación que le pagaban dos hermanos a los que cuidó.

Poco más se sabe de Vivian, ya que Maloof llegó tarde cuando quiso contactar con ella. Hija única, de origen francés, tímida… y con un secreto que escondió bajo llave, cuando pudo disponer de cuarto oscuro en el baño privado de la casa donde cuidaba a los niños, y luego, con el cambio de familia, en un guardamuebles donde quedaron los negativos que se revelan ahora al mundo, y que le hubieran encumbrado entre los clásicos de la fotografía, aunque probablemente a Vivian Maier no le interesara nada más que sus fotos, y los niños que cuidaba.

Si tienes la suerte de estar en Valladolid a partir del 8 de mayo, puedes visitar la exposición de 120 fotografías y ocho películas en Super 8 de Vivian Maier, en la sala de San Benito. Y si no, piérdete por las calles de Chicago o Nueva York, a través de su página web. Impactante. Conmovedora.

Vivian Maier, autorretrato. 1959. © 2013 Maloof Collection.

Actualización 2016: exposición de fotografías de Vivian Maier en Madrid, Fundación Canal (Plaza de Castilla), hasta el 16 de Agosto de 2016. Los lunes a las 14:45h visitas guiadas gratuitas a las 14.45h